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Has comprado formaciones de emprendimiento que empezaban desde cero, como si nunca hubieras gestionado un presupuesto de seis cifras. Has seguido a consultores de personal branding cuyo punto de partida no tiene nada que ver con el tuyo. Has ido a eventos de networking y te has presentado con una tarjeta que todavía no termina de definir lo que haces. Has tomado notas, has rellenado lienzos, has hecho planes que nunca llegaron a la primera acción concreta. Cada cosa por separado tenía sentido. Juntas no te han dado el orden que necesitabas: qué hacer primero, qué esperar, y por qué ese precio tiene sentido dado quién eres.
Doce años tomando decisiones de marca, de equipo, de presupuesto. Ese criterio no desaparece cuando sales de corporate. Lo que ocurre es que intentas aplicarlo con las herramientas del emprendimiento genérico, que están diseñadas para alguien sin ese bagaje. El resultado es una fricción constante: todo parece demasiado básico o demasiado ajeno. Lo que necesitas no es más formación. Es el orden correcto de las decisiones: qué defines primero, qué construyes después, y cómo usas exactamente lo que ya eres para posicionarte en el espacio donde puedes cobrar lo que vale tu trabajo. Ese orden existe. Y cuando lo tienes sobre la mesa, las cosas se mueven de una forma que reconoces: con criterio, con intención y sin improvisar.
Salí de corporate con doce años de marcas construidas, de equipos liderados, de decisiones que movían presupuestos grandes. Desde fuera parecía que lo tenía claro. Desde dentro, la primera semana sin estructura me dejó sin palabras. Intenté hacer lo que veía hacer a los demás: publiqué contenido, fui a eventos, me apunté a una mentoría que no estaba pensada para mí. Avancé en todo y no avancé en nada. El fondo llegó un martes por la mañana mirando mis ahorros y haciendo las cuentas de cuántos meses me quedaban de margen si seguía sin orden. No era una crisis dramática. Era algo más incómodo: darme cuenta de que estaba usando todo mi criterio para todo excepto para mi propio negocio. Lo que cambió no fue un truco ni una estrategia nueva. Fue parar. Dejar de acumular inputs y empezar a tomar decisiones. Definir exactamente qué vendía, a quién y por qué eso tenía sentido dado quién era yo. Y aplicar el mismo nivel de exigencia que habría aplicado a cualquier decisión de marca en corporate. Cuando lo hice, las primeras conversaciones cambiaron de tono. Los primeros cierres llegaron. Y la sensación de competencia que echaba de menos volvió.
Ese camino tiene un método. Y ese método existe ahora para ti.
Corporate-to-Founder es un programa de 90 días diseñado específicamente para exdirectivas que acaban de dar el salto o están a punto de darlo. No es emprendimiento genérico. Es una secuencia pensada para alguien que ya sabe mucho y necesita orden, no más información.
En 90 días defines qué vendes, construyes tu posicionamiento desde tu trayectoria real y sales con los primeros clientes que confirman que el negocio funciona. Con la infraestructura de captación y entrega ya montada para que no dependa de tu tiempo cada hora.
Sales con tres activos construidos y listos para usar: tu plan de negocio, tu oferta empaquetada y tu embudo de captación, generados con IA durante el programa. No apuntes. No tareas pendientes. Activos que funcionan.
HUECOEsta sección requiere testimonios reales de clientas del programa. En cuanto cierres las primeras plazas, recoge: (1) un mensaje en audio o texto de cada participante al final de los 90 días describiendo dónde estaba cuando entró y qué tiene ahora, (2) un resultado concreto que puedas nombrar — primer cliente cerrado, precio defendido, oferta definida — y (3) una frase suya que refleje el cambio emocional, no solo el logro técnico. Sin esos datos reales, esta sección permanece vacía. No uses testimonios inventados ni genéricos.
Material pendiente — este bloque se completará con tu contenido real.
Pasé doce años en el lado corporativo: construyendo marcas, tomando decisiones de posicionamiento con presupuesto real, gestionando equipos y defendiendo estrategias en comités de dirección. No traduzco teoría de agencia adaptada a pequeños negocios. Aplico el mismo criterio con el que se toman decisiones en empresas grandes, a la escala y la velocidad que necesita una fundadora. La diferencia concreta es que entiendo tu punto de partida desde dentro, no porque lo haya estudiado sino porque lo viví. Sé lo que significa tener criterio directivo y no saber cómo aplicarlo a tu propio negocio. Sé lo que cuesta posicionarse sin sonar a personaje. Y sé exactamente qué decisiones hay que tomar primero para que las siguientes tengan sentido. La IA no es un complemento del método: es la infraestructura que hace que lo que en una consultora convencional tarda semanas, aquí tarde días. No porque simplifique el trabajo, sino porque amplifica el criterio que ya tienes.
Paras el modo exploración y empiezas a tomar decisiones. Defines exactamente qué vendes, quién lo compra y por qué ese precio tiene sentido dado quién eres. No es un ejercicio creativo: es criterio aplicado a tu propio negocio.
Perfil de cliente ideal documentado, oferta de lanzamiento definida con su precio y su promesa, y plan de los primeros 30 días con acciones concretas por semana.
Construyes tu marca desde tu trayectoria real, no desde lo que crees que el mercado quiere escuchar. Apareces en LinkedIn con autoridad y sin ruido. Tu historia de marca queda lista para usarla en conversaciones, en tu web y en tus primeras propuestas.
Sistema de mensajes de marca listo para todos los canales, estructura de historia de marca y calendario de contenido para las primeras cuatro semanas.
Tienes las primeras conversaciones con clientes potenciales con una estructura que cierra sin presionar. Defiendes tu precio porque sabes exactamente el valor que entregas. Los primeros cierres llegan porque tienes la claridad suficiente para pedirlos.
Guión de conversación de descubrimiento con variantes, plantilla de propuesta comercial lista para personalizar y lista de los veinte contactos prioritarios con nota de cuándo escribir a cada uno.
Montas la infraestructura que hace que el negocio no dependa de que estés en cada paso cada hora. La IA hace en días lo que en una consultora tardaría semanas. Sales con un sistema que atrae, convierte y onboardea clientes sin que tengas que construirlo desde cero cada vez.
Embudo de captación montado con IA, flujo de onboarding documentado y auditoría de operativa con prioridades claras de qué automatizar primero.
Cada semana tiene una sesión grupal en vivo donde resolvemos en caliente lo que ha aparecido al ejecutar: una objeción de un cliente, una duda de precio, un mensaje que no está funcionando como esperabas. No son clases magistrales: son sesiones de trabajo donde traes tu caso real y sales con una decisión tomada, no con más cosas por pensar. Entre sesiones, la comunidad está activa para preguntas rápidas y feedback de otras founders que están en el mismo momento que tú. Si estás en el tier VIP, cada mes tienes además una sesión individual conmigo para trabajar tu caso en detalle, revisar los activos que has montado antes de que salgan al mercado y tener acceso directo por mensajería cuando algo no puede esperar a la sesión grupal.
El mercado de consultoría boutique para perfiles senior está creciendo, pero también se está llenando. Las exdirectivas que se posicionan ahora, con criterio y con un mensaje claro, ocupan el espacio antes de que se llene de ruido. Las que esperan compiten con más gente por los mismos clientes y desde una posición menos diferenciada. No es urgencia artificial: es la diferencia entre llegar con autoridad y llegar tarde.
Cada tanda de Corporate-to-Founder tiene un máximo de 8 founders. No es una cifra de marketing: es el número que me permite acompañar de verdad. Cuando las plazas se llenan, la siguiente tanda abre con lista de espera y precio actualizado. Las plazas del tier VIP son las primeras en cerrar.
Cada mes que pasa sin un posicionamiento claro es otro mes compitiendo por precio en lugar de vender desde autoridad. Otro mes de ahorros bajando. Otro mes construyendo en la dirección equivocada porque nadie te ha dado el orden correcto. El coste de esperar no es cero: tiene un número exacto al final de cada mes.
La pregunta no es si puedes permitirte entrar. La pregunta es cuánto te cuesta seguir sin el orden correcto.
Puedes seguir explorando por tu cuenta. Publicar en LinkedIn, ir a eventos, hacer llamadas de descubrimiento sin una oferta clara todavía. Funciona para algunas personas, con suficiente tiempo y tolerancia a la incertidumbre. El riesgo real es que el coste de aprender a través del ensayo y error con tu propio negocio, en tu propio dinero y en tu propio tiempo, sea más alto que cualquier inversión en un método que ya funciona.
Puedes contratar cada pieza por separado: una consultora de marca para el posicionamiento, un coach de ventas para los primeros cierres, un especialista en IA para los sistemas. Cada uno tiene sentido en su contexto. El problema es que ninguno de ellos trabaja desde tu perfil específico de corporate-to-founder, ninguno de ellos sabe lo que decidiste en la fase anterior, y el coste acumulado de contratar ese nivel de criterio por piezas sueltas supera con creces el precio de este programa.
Puedes entrar en Corporate-to-Founder. Noventa días con el método en orden, los activos montados, el posicionamiento construido desde tu trayectoria real y el acompañamiento para resolver lo que aparece al ejecutar. El tier Grupal a €3800 y el tier VIP a €6500, según el nivel de acceso que necesites. Sales con un negocio que funciona, no con un plan que todavía hay que implementar.
Las tres opciones son reales. Solo una de ellas está diseñada exactamente para donde estás ahora.
Porque un programa que promete la transformación completa tiene que comprometerse con ella. No es una garantía de devolución de dinero: es una garantía de que el trabajo se termina. Si llegas al final de los 90 días con el método aplicado y todavía tienes la oferta sin definir o los activos sin funcionar, seguimos juntas hasta que estén.
La garantía aplica si has asistido a las sesiones, has completado los entregables de cada fase y has aplicado el método sobre tu propio negocio. No garantizo resultados de facturación que dependen de variables que están fuera de mi control. Garantizo que, si haces el trabajo, no te quedas a medias.
El acompañamiento semanal está activo durante los 90 días completos: sesión grupal en vivo cada semana para resolver en caliente lo que aparece al ejecutar, más comunidad donde las participantes se apoyan entre sesiones. En el tier VIP, además: tres sesiones individuales conmigo durante el programa (una por mes), revisión personal de cada activo antes de que salga al mercado y acceso directo por mensajería entre sesiones.
Sigues explorando sin orden. Dentro de seis meses tienes más información, más notas y más cursos empezados. Tus ahorros han bajado otros seis meses. No has cerrado un solo cliente de ticket alto porque todavía no tienes un posicionamiento que sostenga ese precio. El coste de ese camino no es cero: tiene un número exacto al final de cada mes y tiene un coste de oportunidad que no aparece en ninguna hoja de cálculo.
Entras en Corporate-to-Founder. En 90 días tienes un negocio posicionado, los activos montados y los primeros clientes que confirman que el modelo funciona. El programa se financia con los primeros cierres. Y el criterio que construiste en doce años de corporate empieza a trabajar para ti, no para otra empresa.
La duda de si el método funciona: esta masterclass de 60 minutos muestra casos reales de exdirectivas que lo aplicaron, qué decisiones tomaron, qué dificultades encontraron y qué resultados tienen ahora. Análisis concreto con contexto, no testimoniales de fachada.
€297La duda sobre una misma: en esta sesión individual de 60 minutos construyes tu primer activo juntas — tu perfil de cliente ideal o tu oferta de lanzamiento, según dónde estés — y sales de la sesión con algo hecho, no con más cosas por hacer. La prueba de que el método funciona para tu caso concreto.
€497La duda de si funciona en tu situación específica: en la primera semana del programa recibes una auditoría personalizada de tu trayectoria, tu situación actual y los activos que ya tienes. Entregable escrito con las tres prioridades concretas para tu caso y el orden en que abordarlas. El método ajustado a tu punto de partida real, no un cuestionario genérico.
€397El valor de los tres bonos suma €1191. Solo están disponibles en el tier VIP.
La sesión grupal semanal dura entre 60 y 90 minutos. A eso hay que sumar el tiempo de ejecución: entre tres y cinco horas a la semana para avanzar en los entregables. Si tienes menos tiempo que eso, el programa funciona más despacio, pero funciona. Lo que no funciona es participar solo desde las sesiones sin aplicar nada entre ellas.
Sí. El método está pensado para exdirectivas con criterio de liderazgo, no específicamente para perfiles de marketing. Lo que necesitas es trayectoria corporativa real y la disposición a posicionar tu experiencia como el activo diferencial que es. El sector de tu trayectoria anterior no determina si funciona: lo determina el nivel de criterio que has acumulado.
No puedo garantizarte que lo recuperas en un plazo concreto porque depende de lo que hagas con el método, del precio al que vendas y de cuántos clientes cierres. Lo que sí puedo decirte es esto: si cierras un solo cliente de ticket alto con el posicionamiento y el guión de conversación que construimos juntas, la inversión está cubierta. Exdirectivas con tu perfil pueden defender precios de consultoría de €2000 a €5000 por proyecto desde el arranque, si tienen el posicionamiento correcto. El programa te da ese posicionamiento.
La primera semana del programa incluye la auditoría de punto de partida, que es también el momento en que confirmamos que el método encaja con tu situación concreta. Si en ese punto algo no cuadra, lo hablamos. Pero la experiencia con este perfil de participante es la contraria: la primera semana suele ser el momento en que la claridad llega y las dudas sobre si es para ti desaparecen.
Lo único que cambia entre los dos tiers es el nivel de acceso a mí. En el Grupal tienes el método completo, los activos montados y el coaching grupal semanal: es la transformación completa. En el VIP añades tres sesiones individuales conmigo durante los 90 días, la revisión personal de cada activo antes de salir al mercado, acceso directo por mensajería entre sesiones y los tres bonos. El VIP tiene sentido si quieres que tu caso concreto tenga atención directa en cada fase, si necesitas feedback antes de enviar una propuesta o lanzar un mensaje, o si el valor de acortar el camino justifica para ti la diferencia de precio.
No. La IA es la infraestructura que usamos para montar los activos más rápido, pero no necesitas experiencia previa. Trabajamos con herramientas accesibles y el proceso está guiado. Lo que necesitas aportar es el criterio y el conocimiento de tu propio negocio. La IA amplifica lo que ya sabes; no lo sustituye.
HUECOIncluir aquí la fecha de inicio de la próxima tanda o, si aún no está fijada, indicar que las plazas se asignan por orden de reserva de llamada y que la forma de asegurar una es agendar la llamada de exploración.
Sí — desde la vista previa, sección a sección. (e2e)
Máximo 8 founders por tanda. Cuando se llena, la siguiente tanda abre con lista de espera y precio actualizado.
Legal: aviso legal, política de privacidad y condiciones de contratación (enlaces de texto, no botones). Contacto: email directo para dudas antes de decidir. CTA secundaria: enlace de texto 'Tienes dudas antes de decidir, escríbeme aquí' o botón secundario 'Agenda una llamada de 20 minutos'. Sin redes sociales ni distracciones adicionales: el footer mantiene el foco en la decisión.